En la industria tecnológica, a veces ganar puede jugar en contra. Esa tensión particular es la que definiría el futuro inmediato de los teléfonos de alta gama de Apple. Circulan fuertes rumores en la escena móvil que aseguran que los iPhone 18 Pro llegarán al mercado sin modificaciones estéticas notables. La razón, paradójicamente, radica en la excelente recepción que tuvieron sus predecesores.
La compañía de la manzana tenía en carpeta una renovación visual para la serie 18. Sin embargo, habría decidido poner el freno de mano y postergar esas novedades debido al éxito comercial de los iPhone 17 más avanzados. Cabe recordar que los iPhone 17 Pro y Pro Max, anunciados el año pasado, rompieron el molde con una estética muy distinta a la de la generación 16 de 2024. Esos cambios se ven a simple vista: las cámaras pasaron a ubicarse en una protuberancia horizontal que va de lado a lado —dejando atrás la clásica islita cuadrada— y el diseño se remató con una pintura de dos tonalidades, un detalle que se lució especialmente en la variante anaranjada.
Según reportes de Apple Insider, los iPhone 18 Pro serán visualmente casi idénticos a los 17 Pro. La premisa es que la empresa estadounidense prefiere no tocar lo que funciona y mantener el diseño actual para capitalizar la buena racha de sus modelos insignia.
¿Víctimas del éxito o planificación industrial?
No todos compran la teoría de que el diseño se estancó solo por las buenas ventas. El sitio Phone Arena aporta una variable clave que rebate la idea de que los próximos teléfonos sean meras “víctimas”: los tiempos de producción. El diseño de un nuevo iPhone suele estar cerrado mucho antes de que Apple tenga la oportunidad de evaluar el desempeño comercial de la generación vigente. Por eso, resulta improbable que la decisión sobre el aspecto del iPhone 18 Pro se haya tomado sobre la marcha basándose en el éxito del 17 Pro.
Esta continuidad se alinea más con la histórica estrategia de Apple de evoluciones industriales incrementales. La firma suele priorizar el refinamiento sobre la reinvención constante, especialmente en años de transición. La idea no es que el teléfono se vea radicalmente distinto a la distancia, sino que se sienta mejor al usarlo.
La revolución va por dentro: Chip A20 y batería
Si por fuera todo sigue igual, los fierros cambian por dentro. El gran protagonista será el chip A20 Pro, que se perfila como el primer procesador del fabricante creado con una arquitectura de 2 nanómetros. Tal como se venía analizando en el sector, la presencia de este componente impactará directo en el rendimiento, con una mayor eficiencia energética y el foco puesto en las funciones de inteligencia artificial previstas para un Siri renovado.
En cuanto a la autonomía, diversos informes señalan que Apple mejorará la capacidad de la batería en sus ejemplares de alta gama. Eso sí, los de Cupertino no se volcarían todavía por la nueva tecnología de silicio-carbono, sino que se mantendrían fieles a las celdas de ion-litio tradicionales.
Pantalla más limpia y el futuro del Face ID
Donde sí se notará la mano de los ingenieros es en el frente del dispositivo. La apuesta de diseño está enfocada en la “limpieza visual” de la pantalla. El cambio más comentado es la progresión hacia un Face ID bajo el display. No se trata de ocultar todos los sensores de golpe, sino de una implementación parcial que reduzca la huella visible del sistema.
Esto resultaría en un área de sensores más chica en la parte superior, haciendo que la pantalla se vea menos interrumpida. ¿Significa esto el fin de la Isla Dinámica? Por ahora, no. En lugar de eliminarla, se espera que Apple la achique. Seguirá siendo un elemento funcional de la interfaz, pero ocupando menos espacio, respondiendo así a las críticas de los usuarios sobre la obstrucción de la pantalla.
Fecha de lanzamiento y posibles sorpresas
Siguiendo la tradición, se espera que la serie iPhone 18 sea presentada oficialmente hacia septiembre. En esa ocasión, Apple mostraría cuatro ejemplares: la versión regular, los modelos Pro y Pro Max, y el tan rumoreado iPhone plegable.
Si bien existen filtraciones que sugieren que Apple podría ajustar su calendario en 2026, lanzando los modelos Pro en otoño y experimentando con fechas posteriores para las variantes no Pro, por ahora todo apunta a que el iPhone 18 Pro será el ancla de la presentación de septiembre. Es un año de refinamiento, donde la similitud no implica estancamiento, sino una apuesta a perfeccionar la experiencia de usuario antes del próximo gran salto visual.