El servicio de internet satelital de Elon Musk ya es una realidad que pisa fuerte tanto en Argentina como en el resto del planeta. De hecho, la empresa viene de meter un verdadero batacazo a fines de 2025 tras sumar un millón de clientes nuevos en menos de cincuenta días. Con este impulso, lograron superar la barrera de los 10 millones de usuarios a nivel global. Semejante expansión trajo aparejada una estrategia comercial bastante agresiva para captar todavía más hogares, metiéndole mucha presión a los proveedores de internet locales.

Promociones para sumar clientes

Para sostener este ritmo de crecimiento, la compañía lanzó una oferta tentadora que estará vigente hasta el 31 de marzo. Hablamos de un plan residencial de 100 Mbps por 39 dólares al mes durante el primer semestre. Esto supone una rebaja de 11 dólares sobre la tarifa original, permitiendo un ahorro total de 66 dólares en ese período. La caída de precios impactó de lleno también en los planes más potentes. El servicio de 200 Mbps bajó a 69 dólares mensuales, mientras que la versión “Max” quedó en 109 dólares.

Esta campaña abarca a Sudamérica, Canadá, Australia y ciertas zonas de África y el Sudeste Asiático. Curiosamente, el panorama en Estados Unidos es un poco más dispar. Todavía hay rincones en Nuevo México y Virginia Occidental a los que la señal satelital directamente no llega. Encima, en polos de altísima demanda como Seattle, Sacramento o Alaska, a los nuevos suscriptores se les exige pagar una tarifa única de ingreso que puede trepar hasta los 1.500 dólares.

La alternativa local para abaratar el abono

Con la llegada de la cobertura a cualquier punto de la Argentina, enseguida le buscaron la vuelta para que el costo mensual no castigue tanto al bolsillo. El kit residencial original de Starlink cuesta unos $249.999. Frente a esto, en Mercado Libre ya es furor la venta de equipos paralelos para compartir la conexión “punto a punto” con algún vecino o familiar. La premisa es tan simple como atractiva: dividir el abono a la mitad. Haciendo números, en el plan más alto cada usuario terminaría desembolsando apenas unos $28.050 por mes.

Cómo funciona el puente inalámbrico

El truco pasa por armar un enlace de datos que conecta dos o más redes a distancia sin necesidad de usar cables. En la plataforma de compraventa, el combo aparece publicado como “Comparte Starlink, Enlace Internet, Punto A Punto, Ubiquiti”. Se ofrece a un precio de $297.599 de contado, aunque dan la opción de pagarlo en seis cuotas con interés. El vendedor es súper claro en la descripción y avisa que este monto no incluye la antena de Musk ni el servicio en sí. Se trata puramente de la infraestructura necesaria para retransmitir la señal original de una casa a la otra.

Estos equipos prometen un alcance bestial de hasta 25 kilómetros sumando las dos antenas. Garantizan un ancho de banda de hasta 450 megas operando en la frecuencia de los 5Ghz, lo que asegura una velocidad de transmisión altísima. Básicamente son los LiteBeam, la última evolución en dispositivos de banda ancha para exteriores de la marca Ubiquiti Networks. Fueron diseñados justamente para funcionar como un puente inalámbrico eficiente, de alto rendimiento y a un costo relativamente bajo para largas distancias.

El futuro del servicio móvil

Toda esta estrategia para ganar terreno en los hogares va a sacudir fuerte el tablero de la competencia tradicional. Ahora bien, los planes de la empresa de Musk no apuntan a fagocitarse el mercado entero de las telecomunicaciones. Michael Nicolls, vicepresidente senior de ingeniería de Starlink en SpaceX, aclaró este martes que el programa Starlink Mobile no tiene la más mínima intención de salir a competirle de lleno a las operadoras celulares con su servicio satelital directo a los teléfonos.